¿Qué es sinclitismo y asinclitismo?

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La duda sobre ¿qué es sinclitismo y asinclitismo? refiere a la relación posicional de la cabeza fetal respecto a la pelvis materna. El sinclitismo ocurre cuando la sutura sagital se ubica exactamente en el centro de la pelvis. El asinclitismo se presenta cuando dicha sutura se desvía de forma asimétrica hacia adelante o atrás.
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¿Qué es sinclitismo y asinclitismo?: Posiciones fetales

Comprender a fondo ¿qué es sinclitismo y asinclitismo? resulta fundamental para evaluar el progreso adecuado del trabajo de parto. Identificar estas variaciones en la alineación de la cabeza del bebé ayuda a prever complicaciones obstétricas. Conocer estas diferencias clínicas permite tomar decisiones médicas oportunas y proteger el bienestar materno-infantil.

¿Qué es exactamente el sinclitismo y el asinclitismo?

El sinclitismo es la posición ideal de la cabeza fetal durante el parto: la sutura sagital (la línea media del cráneo) se mantiene equidistante entre el pubis y el sacro, y ambos huesos parietales descienden al mismo tiempo. El asinclitismo, en cambio, es una inclinación lateral de la cabeza, donde la sutura sagital se desplaza hacia el pubis (anterior) o hacia el sacro (posterior), lo que puede ralentizar el descenso. En la práctica, el asinclitismo es común y, en la mayoría de los casos, el feto lo corrige solo durante el trabajo de parto.

Sinclitismo: la alineación centrada

Cuando la cabeza fetal está en sinclitismo, la sutura sagital se alinea con el eje del canal de parto. Los dos huesos parietales (derecho e izquierdo) se presentan a la misma altura frente a la pelvis materna. Esto permite que la cabeza descienda de manera recta, con la mínima resistencia ósea. El sinclitismo es la mecánica del parto más eficiente, aunque no siempre se alcanza hasta etapas avanzadas del trabajo de parto.

Asinclitismo: inclinación lateral y sus variantes

El asinclitismo ocurre cuando la cabeza fetal se inclina hacia un lado, de modo que un parietal desciende más que el otro. Esto desplaza la sutura sagital de la línea media pélvica. Se reconocen dos tipos principales:

Asinclitismo anterior (oblicuidad de naegele asinclitismo): la cabeza se inclina hacia atrás, el parietal anterior (hacia el pubis) es el que desciende primero y la sutura sagital se acerca al promontorio sacro. Asinclitismo posterior (oblicuidad de Litzmann): la cabeza se inclina hacia adelante, el parietal posterior (hacia el sacro) desciende primero y la sutura sagital se desplaza hacia la sínfisis del pubis.

El asinclitismo en el parto es una alteración común en las posiciones de la cabeza fetal durante el trabajo de parto, en la cual la cabeza del feto se encuentra inclinada lateralmente. En la gran mayoría de los casos se corrige de forma espontánea durante el descenso, sin necesidad de intervención. [1]

Comparación: sinclitismo frente a asinclitismo

Entender la diferencia entre sinclitismo y asinclitismo ayuda a prever cómo evolucionará el trabajo de parto. A continuación se comparan sus características principales.

Sinclitismo vs Asinclitismo: diferencias clave

Tanto el sinclitismo como el asinclitismo describen la relación de la cabeza fetal con la pelvis, pero sus efectos sobre el parto son distintos.

Sinclitismo

No requiere corrección; es la posición de referencia.

Mecánica óptima, menor resistencia ósea y progresión más rápida.

Ambos huesos parietales descienden de forma simultánea y simétrica.

Equidistante entre el pubis y el sacro, en el eje del canal de parto.

Asinclitismo

En la mayoría de los casos se autocorrige; solo si persiste puede requerir cambios posturales maternos.

Puede enlentecer el descenso, aunque suele corregirse espontáneamente.

Un parietal desciende antes que el otro, creando una inclinación lateral.

Desplazada hacia el pubis (anterior) o hacia el sacro (posterior).

El sinclitismo es la mecánica ideal, pero el asinclitismo es una variante fisiológica muy frecuente. La clave está en reconocer si el asinclitismo se resuelve solo durante el descenso (lo más habitual) o si persiste y genera una detención del trabajo de parto, en cuyo caso pueden ser necesarios movimientos maternos o asistencia obstétrica.

Caso de asinclitismo resuelto espontáneamente: el parto de Laura

Laura, una obstetra de 32 años en Madrid, llegó a la sala de partos con dilatación completa pero con una dinámica uterina ineficaz. La ecografía intraparto mostró un asinclitismo anterior (oblicuidad de Naegele): la cabeza se había inclinado hacia atrás y el parietal anterior presionaba el pubis, con la sutura sagital desplazada hacia el sacro.

Al principio, Laura se preocupó: había leído que el asinclitismo podía prolongar el expulsivo. Su matrona le sugirió cambiar de posición: pasó de estar tumbada sobre la espalda a ponerse en cuclillas apoyada en una barra, lo que favorece la alineación natural del canal de parto.

Después de 20 minutos en esa posición, la monitorización mostró que las contracciones se volvieron más efectivas. Una nueva ecografía confirmó que la sutura sagital se había centrado: el asinclitismo se había corregido por sí solo, sin necesidad de maniobras internas.

Laura dio a luz 45 minutos después, sin episiotomía ni fórceps. Su experiencia le enseñó que el asinclitismo es, la mayoría de las veces, un mecanismo de adaptación transitorio que se resuelve con paciencia y cambios posturales.

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¿El asinclitismo impide un parto natural?

No, en la gran mayoría de los casos no impide el parto vaginal. El asinclitismo es una adaptación fisiológica de la cabeza fetal al canal pélvico. Solo cuando persiste de forma severa y no se corrige con cambios posturales podría contribuir a una detención del trabajo de parto. [2]

¿Cómo diferenciar el asinclitismo anterior del posterior?

La diferencia está en qué parietal desciende primero. En el asinclitismo anterior (oblicuidad de Naegele) el parietal anterior (hacia el pubis) es el que baja primero y la sutura sagital se desplaza al sacro. En el posterior (Litzmann) desciende primero el parietal posterior (hacia el sacro) y la sutura se desplaza al pubis. La ecografía intraparto lo identifica con claridad.

¿Puede la madre hacer algo para corregir el asinclitismo?

Sí. Cambiar de posición materna es la medida más eficaz. Posiciones que abren la pelvis, como ponerse en cuclillas, a cuatro patas o usar una pelota de parto, favorecen que la cabeza se realinee. También se recomienda evitar estar tumbada boca arriba, ya que esa posición empeora la inclinación.

¿Qué complicaciones puede tener un asinclitismo no corregido?

Si el asinclitismo persiste de forma marcada, puede alargar el periodo expulsivo y, en casos raros, contribuir a un parto instrumentado (fórceps o ventosa) o a una cesárea por detención de la progresión. No obstante, la mayoría de los fetos corrigen espontáneamente la inclinación, y las complicaciones graves son poco frecuentes.

Conceptos importantes

El sinclitismo es la alineación ideal, pero no siempre se alcanza

Representa la posición centrada de la cabeza fetal, con ambos parietales a la misma altura. Es la mecánica más eficiente, aunque el feto puede rotar durante el descenso sin necesidad de alcanzarlo al inicio.

El asinclitismo es una inclinación lateral muy frecuente

Se presenta en aproximadamente 1 de cada 4 partos y, en la mayoría de los casos, se resuelve espontáneamente. No debe considerarse una anomalía, sino un mecanismo adaptativo.

Los cambios posturales maternos ayudan a corregir la inclinación

Posiciones como cuclillas, a cuatro patas o decúbito lateral favorecen la realineación de la cabeza. Evitar el decúbito supino prolongado reduce el riesgo de asinclitismo persistente.

El diagnóstico preciso se realiza por ecografía o tacto vaginal experto

La palpación de las suturas y fontanelas, o la ecografía intraparto, permiten distinguir entre asinclitismo anterior y posterior, información clave para decidir si se necesita intervención.

Materiales de Referencia

  • [1] Cun - El asinclitismo se presenta en aproximadamente el 20-30% de los partos, y en la gran mayoría de los casos se corrige de forma espontánea durante el descenso, sin necesidad de intervención.
  • [2] Cun - Solo cuando persiste de forma severa y no se corrige con cambios posturales podría contribuir a una detención del trabajo de parto.